martes, 2 de agosto de 2011

Alfonso Barranco, Jessica Wozny y Luis Hampshie en Híbridos*Centro fotográfico Alvarez Bravo*4.08.011 19:00hrs



















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Efraín Constantino Estrada.
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“HÍBRIDOS”

Inauguración sábado 6 de agosto del 2011 a las 19 horas.

Exposición colectiva con la participación de 16 artistas.
 26 obras de distintos procesos.
 Artistas participantes: Ricardo Audiffred, Cecilia Salcedo, George Moore, Guillermo Olguín, Luis Hampshire, Jessica Wozny, Marcela Taboada, Nadia Nassum, Antonio Turok, Alfonso Barranco, Vittorio D'Onofri, Gina Iturbe, Jonathan Barbieri, Dr. Lakra, Alberto "El Negro" Ibáñez y Antonio Camuñas.


Texto de sala

LO FI-HI FI: una extraterritorialidad donde las formas están infinitamente disponibles para todas las manipulaciones.

Resulta complejo intentar definir parámetros a partir de los cuales comprender lo digital en el arte.  Existen una serie de males entendidos y clichés que no permiten una imagen clara del fenómeno.  Uno de ellos es definir el arte digital o en este caso la gráfica digital, desde la tecnología digital. Dice David Casacuberta, en Las diferencias del arte digital, que un error muy común es suponer que lo que distingue al arte tradicional del digital es que el segundo es tecnológico mientras que el primero no lo es.  Si uno no es frívolo con el concepto por tecnología simplemente hemos de entender un instrumento o procedimiento que facilita un determinado logro. 

El contenido y las ideas expresadas a través de un medio digital deben de ser aprehendidas sobre y fuera de su soporte tecnológico que lo produjo.  Así, un arte digital es endémico a la computadora pero hay que sugerir que algo sucede después del evento-computadora.   Este evento no es más que un espacio ambiguo y diferenciado en la noción misma de observar como espectador y su reactivación de este como co-creador.  Esto sugiere que la noción de obra de arte y estética debe de ser replanteada como un área que no depende de un estilo, medio o cualidades formales, materiales y/o tecnológicas sino del espacio simbólico que se genera en la sensación y relación objeto-sujeto.


De esta manera, cualquier tipo de imagen-obra-información es des- y re- codificable en cualquier formato.  Y es este tipo de flujo y mutabilidad que hace del medio digital un espacio creativo, inmersivo y expansivo, que debe comprenderse desde la redisposición de los objetos e imágenes que forman el mundo común ya dado, dirigida a modificar nuestra mirada y nuestras actitudes con respecto a nuestro entorno colectivo.  

Siendo esta con-figuración, una distribución distinta del espacio material y simbólico de la obra de arte dentro del mundo.  Y es ahí donde su carácter disidente y político se activa al plantear procesos de producción y consumo que van desde reprogramar imágenes existentes, habitar estilos y formas, hacer uso libre de imágenes, desviar sentidos, generar archivos líquidos en donde la obra de arte representa un producto, una herramienta y un soporte de configuración disensual, una extraterritorialidad donde las formas están infinitamente disponibles para todas las manipulaciones.

Luis Hampshire
Oaxaca de Juárez, Oaxaca, Verano de 2011